Conectar no siempre es como esperamos,
hay piezas que a veces encajan y otras que hay que forzarlas, o cambiar la forma,
hay energías que se unen,
hay las que se fusionan,
otras se transforman y se desvanecen en el viento,
hay conexiones más allá de todo aquello que podemos comprender,
hay unas que duran toda la vida,
otras que simplemente son un barquito en un mar de miles de posibilidades,
hay conexiones que a pesar de todo nunca se rompen,
hay otras que nunca debieron surgir,
hay algunas que se sienten mágicas,
otras pesadas,
algunas quizás demasiado irreales,
pero la nuestra,
no sabría plasmarlo, creo que nunca sabría,
yo, que siempre cierro la puerta,
y las ventanas,
para que nadie entre sin mi permiso,
yo, que huyo de todo aquello que puede doler,
te dejé entrar,
bueno, creo que pasaste con esa confianza que te caracteriza,
porque a ti, te conozco de otra(s) vida(s),
estoy segura,
te dejé pasar, y te escuché,
y me escuchaste,
y aunque a veces olvides los detalles,
conectamos,
conectamos de una forma que ninguna puede explicar, pero que ambas podemos sentir,
es como un hilo ¿sabes? que se trenza entre tu mente y la mía,
pero como dije al principio,
hay veces que simplemente somos unas horas
o unos días
para la otra,
y aunque me sorprenda reconocerlo,
me duele pensar que hemos sido eso,
horas y días, porque la vida tenía planes para cada una,
pero me gustó tu compañía,
me gustó el tiempo,
hacía mucho que no tenía una amiga,
una amiga de verdad,
hemos sido la arena del reloj,
hemos sido granitos de arena que por algún casual coincidieron en el mismo espacio,
y me alegro,
me alegra,
me hace feliz, pensar que aún hay personas que como tú, valen la pena,
me hace feliz saber que hay personas que tienen una bondad genuina,
que hay personas que como tú, todavía pueden pasar por la puerta y demostrarme que es muy bonito coincidir,
te adoro, te adoro porque me regalaste lo más valioso en este mundo:
el tiempo,
y las risas,
y algún que otro llanto,
y tus secretos,
y tus sentimientos,
porque me regalaste lo más preciado para mí: tu alma,
que seas feliz siempre,
tu corazón y tu alma lo merecen,
gracias por ser el barquito, y la arena, y la que cruzó la puerta aquel día ❤️🔥