Tú puedes.

Dicen que la vida es un camino; y hay momentos en los que solo quieres dejar de andar.
Pero, ¿por qué no intentarlo? ¿por qué no seguir adelante?
Quizás solo sea un mal día, mal mes, o mal año, incluso sólo sea una mala racha.
Pero, te aseguro que hay cosas maravillosas allí delante.
Si te rindes ahora, si dejas de andar, nunca sabrás todo lo que te esperas, vivirás con la duda y el miedo siempre.
Recuerda que 'el que no arriesga, no gana.'
Vamos, sigue adelante, no te rindas, te aseguro que tú puedes.

domingo, 23 de noviembre de 2014

¡Feliz cumpleaños, mi niña!

Supongo que lo más típico cuando alguien cumple años, es hacerle un texto en Whatsapp, pero ni a mi ni a ti, nos gusta la rutina y lo de siempre, por lo tanto aquí va mi intento de originalidad:

-No llevo toda la vida contigo, pero no importa, porque lo parece.
Es tu primer cumpleaños a mi lado y espero que no sea el último.
A distancia, lo mínimo que puedo hacer es escribirte un par de lineas tratando de hacer que se te salten un poco las lágrimas, e intentar ser algo original entre tantos.
Nunca te gustaron los cumpleaños porque dices que nadie se acuerda, o que es un año más en tu vida en el cual no hiciste nada provechoso o algo por estilo.
Pero para mi, es algo especial. Sí, ya sabes, que cumplas años a mi lado, que nos hagamos viejitas juntas, que pase la vida y tú sigas aquí conmigo.
Y es que suelo planear nuestra vida, suelo pensar y soñar como serían nuestros días desde que nos despertamos hasta que se vuelve a poner el sol y comienza otro día. 
Hacer cada día único, distinto al resto.
Quizás de momento solo sean sueños,o estén en mi imaginación. Pero si algo sé es que dentro de un tiempo se cumplirá. Por ese entonces, yo estaré orgullosa de haber pasado todo por lo que pasamos hasta llegar a nuestra meta; abrazarnos, acariciarnos, sentirnos.
No te preocupes por estos kilómetros. Dentro de un tiempo, tendré la suerte de levantarme temprano y hacer un intento de tarta, ponerle unas velitas y llevártelo con el desayuno a la cama, para así celebrar tu cumpleaños. Que pasen los años y poder tirarme encima tuya mientras te canto el  'FELIZ CUMPLEAÑOS', que rías y te sientas única.
Hacerte saber que eres tú, que siempre has sido y siempre serás tú.
No te preocupes por tantas pruebas: somos fuertes, podremos superarlas, solo si tú quieres, solo si tú me dejas hacerte todo lo feliz que mereces.
Y según la vida pase, poder ver tu sonrisa cada mañana, poder verte pasear en pijama por toda la casa, poder hacerte reír hasta que llores, poder abrazarte y ayudarte a superar todo lo que venga, poder tenerte en mis brazos siempre, pero sobre todo poder besarte cuando me venga en gana.
Esa es mi meta, mi sueño, o como quieras llamarlo.
También aprovecho para decirte que no desistas,que persigas tus sueños. Tienes un don: escribir, y si es a lo que quieres dedicar tu vida, hazlo, no escuches al mundo, simplemente escuchate a ti misma y persigue tus sueños. Persiste, aguanta. Te he dicho mil y una vez que puedes con todo, y si lo digo es porque es la verdad. Si tú no crees en que puedas, yo lo haré por ti y por mi; por las dos.
Nadie cree, pero yo sí lo hago, yo si te veo en unos años firmando autógrafos a millones de personas que habrán acampado sólo para que les firmes el libro.
Cree en tus sueños, y sigue adelante a pesar de todo.
Mereces todo en este desastroso mundo, felicidades mi vida, y recuerda que esto solo es el comienzo de algo grande.



miércoles, 19 de noviembre de 2014

Espejismos, que engañan, que dañan.

¿Cuántas personas al igual que tú y que yo, no se valoran ?
Mirarse al espejo y odiar cada centímetro de ti, no soportar nunca lo que ese reflejo nos está mostrando.
¿Qué pasó con esa persona que sonreía todo los días? ¿qué pasó con el 'estoy bien' de verdad? ¿qué te cambió?¿cómo se metió ese bicho en tu cabeza? ese que no deja que vivas en paz.
No sé, a veces me gustaría volver a tener esos 5 años, donde todo era felicidad, donde mi única preocupación era jugar y la hora de la merienda. Esa infancia donde todos íbamos con la parte de abajo del bikini en la playa, o en la piscina.
Esa época en la que nadie miraba y juzgaba, donde todos se llevaban bien con todos, y nadie criticaba a nadie. 
¿Cuando comenzaste a querer ser esa Barbie perfecta que tenías por juguete? 

El mundo estaría mucho mejor sin espejos, estaría mejor si todos nos aceptáramos por lo que somos y no por lo que aparentamos o pretendemos aparentar.
¿Qué tal si un día tapamos todos los espejos? Qué tal si comenzáramos a valorar a todos por igual, qué tal si comenzáramos a valorarnos a nosotros mismos.
Es que no entiendo,de donde salen esas ganas de dejar de comer, esas ganas de querer mandarlo todo a la mierda, de no soportarte a ti misma, no lo entiendo.
El físico es lo de menos, es lo que menos nos debería importar de una persona, pero sin embargo es lo que más valoramos en alguien.

Ves a alguien 'gordo' y 'friki' y te alejas de él.
Pero ves a un 'musculitos' y 'guaperas' y pretendes ser su amigo a toda costa.
Por favor, que estupidez, eso no debería ser así. Seguramente estés pensando que llevo razón, pero a lo mejor jamás te has acercado a alguien porque su apariencia física es 'fea'.
Qué hipócritas son aquellos que dicen: la apariencia no importa. Pero veis a una chica con la talla 42 y la tenéis por gorda.
Estoy tan cansada de esos prototipos. ¿Qué clase de belleza es esta? 
Muchas chicas pelean contra sí misma día a día por conseguir unas piernas separadas o una tripa plana. 
Lo que ellas no saben es que solo ellas deberían decidir que sus curvas son bonitas, solo ellas deberían decidir si son delgadas o gordas, solo ellas deberían decidir quien quieren ser.
¿Es que acaso siendo flaca vas a conseguir algo en tu vida? Serás flaca sí, pero tu dolor por haber hecho todo lo que hiciste por conseguirlo te perseguirá toda tu vida.
Yo exterminaría las palabras delgada y gorda del diccionario. Las eliminaría para siempre.
Es irónico que yo esté diciendo todo esto, ya que a mi misma me afecta mi aspecto físico. Pero estoy tan harta de sufrimiento innecesario. 
Bastante problema existen ya en cada vida como para sumarle la infravaloración. 
Simplemente me gustaría volver al pasado y volver a ser esa niña sin complejo alguno. Simplemente me gustaría dejar de pensar que ser flaca estaría bien. Simplemente me gustaría dejar de sufrir por cosas que ya no deberían importar.
Maldito espejo, déjame en paz.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Ojos verdes; esmeralda que me tiene enloquecida.

¿Cómo se quitan estas ganas de querer tenerte en mis brazos? ¿Quién me quita estas ganas de probar tus perfectos labios?
No sabes las ganas que tengo de mirarte a esos ojos verdes, y con una mirada explicarte lo que no puedo en la distancia.
No digo que la distancia sea una excusa, mucho menos, son solo kilómetros.
Perdoname por ser tan éstupida a veces, es que me están matando mis ganas de abrazarte, de decirte que te amo con toda mi alma sobre tus labios, de no parar de observarte en silencio, de mimarte a cada hora hasta que te acabes cansando de mi, de tumbarme contigo y mirarte en la oscuridad, de poder agarrar tu mano y caminar, de poder mirarte y con mis ojos hacerte sentir lo que siento.
Esta puta distancia me está matando, o quizás sean mis ganas de tenerte aquí conmigo.
Estoy segura de que cada segundo a tu lado debe ser tan maravilloso como el que dedico a hablar y mirarte a través de una pantalla.
Pero tranquila, yo esperaré lo que haga falta, porque sé que cuando te abrace, todos mis cachitos rotos se recompondrán y la espera habrá valido la pena.
Que tus 'te amo' son la razón de mi vivir; tú eres el motivo por el cual sigo aquí.
Pequeña princesa de mi castillo; gran reina de palacio, te debo la vida.
Soy torpe intentando explicarte todo esto a tantos kilómetros, pero juro que cuando te tenga a centímetros de mi, te dejaré mucho más claro lo que te amo y siento por ti.
Vivo por tu sonrisa, vivo por y para ella.
Vivo porque al fin me siento viva.
Vivo porque tú sigues a mi lado.
Un beso, una caricia, una simple mirada; te prometo pequeña hacer inolvidable cada una de ellas.
Te amo con todas mis fuerzas, te amo como si la vida se me fuera en ello.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Me gustaría ser una superheroína, ya sabes, esas que van por ahí sin capa, tratando de sacar una sonrisa.

Supongo que soy ese tipo de persona que sueña con algún día imponer la felicidad en todo el mundo; hacer que todo el mundo se lleve bien con todo el mundo; hacer que nadie sufra por estupideces; eliminar toda clase de moda y regla impuesta en nuestra sociedad actual; no sé, de alguna manera salvar el mundo que poco a poco estamos destruyendo.

Una vez, hablando con alguien, le dije que una de mis metas en la vida era ir a un país pobre y ayudar allí de voluntaria durante unos meses.
Esa persona me dijo que ella no podría, no podría ayudar por el hecho de que ella tenía todo y los pobres no, es decir, sería como una tortura. También me dijo que no serviría de nada estar allí un mes ayudando y después volver a tu vida normal y esas personas seguirian sufriendo.
Yo simplemente le respondí que yo lo hacía por humanidad.
¿Habéis oido alguna vez eso de 'veo humanos, pero no humanidad' ?
Pues eso.
Quien sabe, quizás esas pobres personas no han tenido un respiro en toda su vida, y el hecho de poder ayudarle, o simplemente estar haciendoles sentir bien un tiempo, me 'curaría' el alma. A pesar de que quizás después de ese plazo de ayuda, no les vuelvas a ver jamás; tú sabes que fuiste alguien en sus vidas, que les marcaste, que fuiste alguien para ellos.
Yo creo que ayudar es de las cosas que más pueden llenar a una persona, y a mi, a nivel personal lo hace.
No pido que ayudéis a todo el mundo, ni que donéis millones.
¿Sabéis lo que pido?
Que cuando camineis por la calle, si alguien os saluda, le devolváis el saludo. Si alguien os sonríe, devolvedle la sonrisa, a lo mejor ha tenido un mal día, y una sonrisa reconforta a cualquiera. Si ves a una anciana que necesita cualquier tipo de ayuda, te pares, y preguntes en qué puedes servirle. Si ves que alguien se siente triste, acércate a él, abrázalo y dile que todo irá bien a pesar de las circunstancias.
Cosas sencillas, cosas básicas, cosas que están dentro de nosotros.
Las personas tienen un concepto equivocado de ayudar; todos creen que ayudar es dar dinero, cuando ayudar puede ser el simple gesto de sonreír a alguien por la calle.
Vive, y ayuda a vivir, eso te hará grande.

martes, 11 de noviembre de 2014

Ni Roma está tan en ruinas, ni París es demasiado hermoso.

Me enamoré de tí, porque eres fácil de querer, te hiciste fácil de querer; por tu facilidad de hacerme reir; por tu facilidad de hacerme parecer una chalada con la sonrisa sin motivos; porque tus mensajes de buenos días, y buenas noches, siempre sirvieron y nunca llegaban tarde.
Me enamoré de ti, porque siempre supiste hacerme sentir bien. Tus mensajes, tus llamadas, tu voz, y tu risa, me transportaban a otro mundo, otro mucho mejor que en el que vivo.
Yo sabía que no podía volar, pero tú eras capaz de hacerme sentir que sí, es más; fuiste tú quien me regaló sus alas, y eso era lo que contaba.
Lo escribo en pasado, pero eso no significa que no sigas haciéndolo. Por favor, te lo suplico, nunca dejes de hacerlo, nunca dejes de ser el motivo por el cual sigo aquí, nunca me sueltes, por muchos errores, no te vayas, te necesito cada segundo. No creas mis malas palabras. Si dudas, mirame a los ojos, y ellos te dirán el 'te amo' más sincero que jamás alguien podrá pronunciar.
Supongo que todo esto lo provocó el destino. Si, ya sabes, esto que nos ha unido, y que hace que cada día que pase te quiera más que el anterior, pero que al día siguiente crezca más y más. Esto que ellos llaman amor.
Y si el destino hizo que pasara todo esto, ¿quien era y soy yo para oponerme?
La puerta estaba abierta, entonces tú llamaste, y con tu única e inigualable sonrisa, iluminaste todo el salón, al entrar. Diste brillo a las paredes, a los muebles, a todo lo que me rodeaba.
Dime cual es tu don; quiero decir, ese que convierte en vida lo que creía muerto.
Que ni Roma está en tantas ruinas, ni París es tan hermoso como lo pintan. Y eso es lo que nos pasa a nosotras; nuestra relación nunca ha sido perfecta, pero tampoco ha sido mala. Simplemente, nos complementamos de esa manera sencilla y única, que tanto nos encanta.
Que las dos eramos ruinas; ruinas incapaces de recomponerse. Y entonces, unimos nuestras manos, y tú me recompusiste, y yo te recompuse.
No sé si amar así de fuerte se puede, o está permitido. Pero te amo con tal fuerza, que podría derribar cualquier muro para ir en tu busca, si alguna vez decides dejarme.
Si te vas, te encontraré, y te volveré a enamorar todos los días de tu vida.
Todos los caminos llevan a Roma dicen; nadie sabe como se sale de allí, pero yo solo quiero perderme contigo en ella.

martes, 4 de noviembre de 2014

Me ha gustado éste relato, y me gustaría compartirlo con vosotros, también:

Nos encontramos ante una realidad que asusta.

Los mayores tienen que seguir trabajando para mantener un nivel de vida digno. Lo jóvenes creen en una ideología del poco esfuerzo, abanderada por el lema de ''No me apetece..''
Encendemos la televisión, encendemos la radio, visitamos sitios web de información.., y todo asusta.
Guerras, muertes, niños que pasan hambre...Mientras tanto la vida sigue, y nosotros no aprendemos.
Pensando en aquello, Óscar Blazquez, escribió éste cuento:
El padre estaba leyendo la revista y el niño jugaba a su alrededor buscando llamar la atención.

- Y dime, papá…

El padre pasó la página de la revista y se encontró un gran mapa del mundo donde venían todos los países y continentes. Con unas tijeras lo recortó en trozos pequeños y, junto a un rollo de celo, se los entregó a su hijo para que los recompusiera.
- Como sé que te gustan los
rompecabezas, te entrego el mundo en varios pedazos para que lo arregles sin la ayuda de nadie.
Al poco tiempo, el niño exclamó:

- Papá, papá, mira lo que hice. Conseguí terminarlo.

El padre no podía creerlo. El mapa estaba completo y todos los recortes en su sitio.
- Pero, ¿cómo es posible?

- Ha sido muy fácil, papá. Mientras leías el periódico pude ver que detrás de la hoja que arrancaste estaba la foto de un hombre. Yo no sabía cómo era el mundo, así que me limité a componer aquella cara. Cuando le dí la vuelta, vi que arreglando al hombre se había arreglado el mundo.