Tú puedes.

Dicen que la vida es un camino; y hay momentos en los que solo quieres dejar de andar.
Pero, ¿por qué no intentarlo? ¿por qué no seguir adelante?
Quizás solo sea un mal día, mal mes, o mal año, incluso sólo sea una mala racha.
Pero, te aseguro que hay cosas maravillosas allí delante.
Si te rindes ahora, si dejas de andar, nunca sabrás todo lo que te esperas, vivirás con la duda y el miedo siempre.
Recuerda que 'el que no arriesga, no gana.'
Vamos, sigue adelante, no te rindas, te aseguro que tú puedes.

martes, 11 de noviembre de 2014

Ni Roma está tan en ruinas, ni París es demasiado hermoso.

Me enamoré de tí, porque eres fácil de querer, te hiciste fácil de querer; por tu facilidad de hacerme reir; por tu facilidad de hacerme parecer una chalada con la sonrisa sin motivos; porque tus mensajes de buenos días, y buenas noches, siempre sirvieron y nunca llegaban tarde.
Me enamoré de ti, porque siempre supiste hacerme sentir bien. Tus mensajes, tus llamadas, tu voz, y tu risa, me transportaban a otro mundo, otro mucho mejor que en el que vivo.
Yo sabía que no podía volar, pero tú eras capaz de hacerme sentir que sí, es más; fuiste tú quien me regaló sus alas, y eso era lo que contaba.
Lo escribo en pasado, pero eso no significa que no sigas haciéndolo. Por favor, te lo suplico, nunca dejes de hacerlo, nunca dejes de ser el motivo por el cual sigo aquí, nunca me sueltes, por muchos errores, no te vayas, te necesito cada segundo. No creas mis malas palabras. Si dudas, mirame a los ojos, y ellos te dirán el 'te amo' más sincero que jamás alguien podrá pronunciar.
Supongo que todo esto lo provocó el destino. Si, ya sabes, esto que nos ha unido, y que hace que cada día que pase te quiera más que el anterior, pero que al día siguiente crezca más y más. Esto que ellos llaman amor.
Y si el destino hizo que pasara todo esto, ¿quien era y soy yo para oponerme?
La puerta estaba abierta, entonces tú llamaste, y con tu única e inigualable sonrisa, iluminaste todo el salón, al entrar. Diste brillo a las paredes, a los muebles, a todo lo que me rodeaba.
Dime cual es tu don; quiero decir, ese que convierte en vida lo que creía muerto.
Que ni Roma está en tantas ruinas, ni París es tan hermoso como lo pintan. Y eso es lo que nos pasa a nosotras; nuestra relación nunca ha sido perfecta, pero tampoco ha sido mala. Simplemente, nos complementamos de esa manera sencilla y única, que tanto nos encanta.
Que las dos eramos ruinas; ruinas incapaces de recomponerse. Y entonces, unimos nuestras manos, y tú me recompusiste, y yo te recompuse.
No sé si amar así de fuerte se puede, o está permitido. Pero te amo con tal fuerza, que podría derribar cualquier muro para ir en tu busca, si alguna vez decides dejarme.
Si te vas, te encontraré, y te volveré a enamorar todos los días de tu vida.
Todos los caminos llevan a Roma dicen; nadie sabe como se sale de allí, pero yo solo quiero perderme contigo en ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.