Tú puedes.
viernes, 24 de abril de 2015
dulces pesadillas.
No sé que clase de dolor es este que me consume hasta la más mínima energía de mi cuerpo.
¿Y mis sonrisas?¿Y mi risa sonora?¿Qué fue de todo eso?
Ahora, solo me queda escribir. Escribir, y llorar agusto.
Escribir con el pulso tembloroso.
Escribir mientras la triste melodía te atrapa.
Es horrible verte en fotos antiguas, en vídeos riendo a carcajadas y querer volver a ese momento.
Es horrible ya no ser quien eras.
Mis alas se rompieron y dejé de volar.
Mis ojos se llenaron de lágrimas y la vista ahora es borrosa.
Mi corazón se partió en mil pedazos, y ahora corto a cualquiera que se acerque.
Quizás sea culpa, o simplemente vuelva a ser ese vacío que no te deja respirar agusto.
Es que joder, mis ojeras no desaparecen, y mis ojos cada día más hinchados de llorar. "Pero que nadie se entere de que estas triste, es un secreto." Repite esa voz que no te deja dormir por las noches.
Nadie mencionó que hacerse la fuerte, destruía el doble.
Cada día, sin menos ánimos, levanto mi cuerpo de mi cama, me lavo la cara, me miro al espejo y mi reflejo me muestra toda la tristeza que en mi se acumula.
Que mierda es esta.
Pensé que podría soportar esto, pensé que ya estaba acostumbrada a echar de menos, pensé que yo podría con esto.
Pero joder, me faltas tú. Falta tu risa, falta tu voz, falta tu mirada clavada en la mía.
Poco a poco me quedo sin lágrimas, poco a poco ni llorar tiene sentido, ya de nada sirve.
Me miro las venas, pero de qué serviría, no aliviaría mi dolor ese acto de cobardía.
Ahora es de noche, y como tantas otras, me toca llorar hasta quedarme dormida. Y después de extrañarte todo un día, me toca extrañarte también en mis dulces pesadillas.
martes, 21 de abril de 2015
;
No sé por qué estoy escribiendo esto, si ya no sirve de nada. Supongo que solo necesito contarlo.
Juro que puedo notar tu dolor. Me siento una real mierda, al saber que soy yo lo que ahora te destruye y me destruye.
¿En serio he sido capaz de causarte tal dolor?¿En serio he podido yo hacer eso?
Lo que más me duele es que fui yo quien siempre te dije que sería diferente y única en tu vida. Pero no, acabé siendo la misma basura que todas. Pude hacerte sentir alegría y felicidad, pude hacerte reir hasta que te doliera el estómago, pude hacer que tus mariposas nunca te abandonaran mientras estuvieras conmigo.
Me duele tanto haberme convertido en la mierda que más odiaba.
Desde aquel momento en que me comenzaste a gustar, quise prepararme para el día en que te fueras, porque como todo, eso acabaría algún día, y yo lo sabía y quería prepararme. Pero nunca pude prepararme para algo así. Simplemente no quería que te fueras, simplemente quería que te quedaras a mi lado siempre.
Fui yo quien te empujó lejos de mi, y ahora ya no estas. Partiste sin despedirte y ahora los recuerdos acribillan mi mente a cada segundo. Es irónico querer borrarte de mi vida, y ni si quiera tener el valor de borrar las fotos que una vez nos tomamos.
Debiste alejarte de mi el dia que te dije que yo estaba hecha para esto, que yo soy torpe y descuidada. Debiste irte. Pero no lo hiciste, me repetías una y mil veces lo perfecta que era. Me acabé creyendo algo así y terminé por joder todo. Soy basura, soy basura que jode todo a su alrededor.
Juro que yo no quería causarte tal dolor. Solo quería tu felicidad.
Pero supongo que esto tendría que ser así. Yo estoy rota en millones de cachitos y al final acabé por cortarte a ti. No debiste tratar de arreglarme, porque acabaste rota tú también.
Las dudas me asaltan. El miedo me come. Y la ansiedad me está matando.
No quiero saber de amor, no quiero sentir, no quiero encariñarme. Ya no quiero sentir tanto dolor que la gente camufla con besos y mentiras.
No quiero saber de para siempres que nadie cumple, ni si quiera yo. No quiero saber de sentimientos extremos. No quiero saber de nada sobre esa felicidad eterna que todos prometen y que luego nadie cumple.
El amor es sufrimiento, y lo puedo demostrar.
Nunca debí aparecer en tu vida, solo acabé por jodertela más, y te juro por mi vida que yo no quería eso.
Porque lo que tú mereces es que te cuiden y quieran. Siempre te dije que como yo te quise, nadie lo hará nunca, y así será.
Porque a pesar del dolor, yo también sentí, y te quise, como nadie jamás podrá imaginarse.
Que putada esto de echarte de menos. Que putada es vivir así.
domingo, 19 de abril de 2015
Las lágrimas dejaron de ser transparentes.
Hay un momento en la vida en la que ya no puedes más. En la que ya nada tiene sentido y no parece recobrarlo.
Y ese momento me ha llegado a mi.
El dolor sentimental ha superado mi ser, y se ha convertido en dolor físico. Las lágrimas dejaron de caer por las mejillas y la sangre comenzó a caer por las muñecas.
El dolor era tal, que al llorar ya no había expresión en mi cara. Simplemente, miraba hacia delante, esperando que alguien o algo parase aquello.
Pero para qué engañarnos, nada va a poder salvarte de algo así.
Qué jodido es saber que solo tú puedes salvarte, y más jodido es saber que no tienes fuerzas para ello.
Es triste que la vida se haya convertido en días, días monótonos, días vacíos y rotos, que se convierta en el paso del tiempo, ese que con las manecillas del reloj, atraviesa tu cuerpo cada segundo que las mueve.
No queda nada. No quedan esperanzas, ni quedan razones.
Salir de una, y meterse en otra, sin descanso.
Dicen que cuando estás muy al fondo, ya no puedes bajar más y toca subir. Pero es que no pudo creer algo así. Sí puedes bajar más, sí puedes, sí tú misma cavas el propio pozo.
Que putada esto de que haya más daños que años.
Y que la carga que sopesa sobre tus hombros, no desaparezca.
Putas sonrisas falsas que jamás volverán a ser de verdad.