Tú puedes.

Dicen que la vida es un camino; y hay momentos en los que solo quieres dejar de andar.
Pero, ¿por qué no intentarlo? ¿por qué no seguir adelante?
Quizás solo sea un mal día, mal mes, o mal año, incluso sólo sea una mala racha.
Pero, te aseguro que hay cosas maravillosas allí delante.
Si te rindes ahora, si dejas de andar, nunca sabrás todo lo que te esperas, vivirás con la duda y el miedo siempre.
Recuerda que 'el que no arriesga, no gana.'
Vamos, sigue adelante, no te rindas, te aseguro que tú puedes.

martes, 2 de septiembre de 2014

'¿Distancia? A ratos.'
Sí, a ratos.
Son sólo kilómetros que me separan de ella, son solo cifras, números, simples números.
¿Que si alguna vez me he derrumbado pensado que esto acabará alguna vez por todos estos kilómetros que nos impiden sentirnos físicamente? Claro que lo he hecho. 
Pero no hay prueba más verdadera que la distancia.

Es increíble lo que te puede hacer sentir alguien en la distancia. Es increíble que te haga sentir cosas que nunca  nadie pudo hacerte sentir estando a tu lado. 

Noches escuchándole dormir, escuchando su respiración, esa que consigue tranquilizarme y relajarme como nada ni nadie hace.
Son sentimientos tan fuertes que acojonan, pero yo ya no me imagino un futuro sin escuchar sus 'te amo', sin sus 'amor, cariño, mi vida..'
 Lo siento, pero no puedo.

Sin duda somos de lo más diferentes, pero para mí, solo cuenta ese sentimiento, que nos hace iguales, que nos une.
Escribir sobre ella, sabiendo que de alguna manera u otra esto pudiera salir mal. Pero es que no lo piensas, no piensas en lo malo que pueda pasar, solo te centras en esa manera que tiene de evadirte de todo, de hacerte sentir bien.

Me llaman loca, atrevida, arriesgada, todo por querer de esta manera a una persona a cientos de kilómetros de mi.
Las caras de asombros de la gente al soltarles que mi felicidad está a 526 km de mi, no las cambiaría por nada. Porque si de algo estoy segura, es que algún día los vamos a  vencer.
Si me hace sentir fuerte y segura de mi misma a través de una pantalla, imaginaos a centímetros de mi.
Cogerla de la mano, pasear a su lado, admirarla sin que se de cuenta, sentir su piel sobre la mía, y sobre todo, tener su mirada y sonrisa a centímetros de la mía.

He aprendido que no debéis decaer, porque cuando yo creía todo perdido, apareció ella, con esa sonrisa y lo cambió todo.
Recogió los pedacitos que quedaban de mi, y los juntó de nuevo. Y ahí es cuando me di cuenta de que la distancia es solo una prueba mas, entre muchas otras .

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