'Ésta noche fría de octubre no
puedo dormir.'
Como siempre me he dispuesto a ver todas tus fotos.
Lo puse en modo presentación, y de fondo sonaba una hermosa melodía.
Según pasaban las fotos, mi sonrisa aumentaba cada vez más, hasta el punto de dolerme; y es que solo tú sabes conseguir que me duela la sonrisa.
Pasan las fotos, y cada vez me convenzco más de que tu sonrisa deberia ser una maravilla más de éste estúpido y extraño mundo.
Todos tus gestos, todas tus expresiones faciales, todas y cada una de tus manías, me tienen loca.
Me tienes loca, pero lo peor es que me encanta.
Han pasado millones de personas por mi vida; unas decidieron quedarse, otras llegaron para irse después, pero tú: tú, pequeña, has llegado para marcarme.
Y es que marcas como cada paso que da el caminante de la playa. Un paso, una huella, otro paso, otra huella, y así, poco a poco fuiste llenando el vacío que dejó una vez la vida en mi alma.
Tan poco tiempo y tan bien aprovechado el nuestro, ¿verdad? Ahora sí creo que nací para algo, y ese algo es permanecer a tu lado.
Porque es que sin ti, no me queda nada por lo que seguir, por lo que luchar, por lo que sonreír.
¿Qué será de mi el día que me faltes?
No quiero siquiera imaginarlo.
Pensar, pensar y pensar.
¿En qué?
Siempre lo mismo, siempre igual: en todo lo que nos ocurre, lo que nos une.
¿Te das cuenta de lo hermoso que es tenerte a mi lado?
Son pequeñas cosas las que cada día me unen más y más a ti.
Eres ese libro con millones de aventuras nuevas en cada página.
Eres Peter Pan salvando de la muerte a Campanilla.
Eres Wendi dejandose llevar.
Eres mi cuento de fantasía preferido.
Escribir, y que salgan palabras que jamás pensé que diría.
Me tienes atontada, chica.
Ese momento en el que me pones la Cam, y no poder evitar mirarte, contemplarte, observar a la maravilla que tengo por novia.
Has conseguido hacerme llorar de felicidad con el simple hecho de que tú sonrieras.
Tan enamorada estoy que he llegado a soltar lágrimas mientras te miraba a través de esa asquerosa pantalla que nos separa.
Odias tu sonrisa, pero ¿es que acaso alguien en su sano juicio podría odiar las estrellas en una noche despejada?
Creo que aún no te has concienciado de lo que causas en mi. Piel de gallina, lágrimas de felicidad, dormir sonriendo y despertar de la misma forma.
¿Qué me has hecho? Porque no encuentro explicación a todo esto que me haces sentir.
Céntrate en una y sola cosa: sin ti, ya no me queda nada.
Confío en ti, creo en ti, adoro todo de ti. Has conseguido que haga cosas que ni yo misma sabía que podía. Has conseguido devolverle luz a este sombrío lugar.
Quiérete, y si no lo haces, lo haré por ti.
Lucha, sal adelante, y si no lo haces, estaré detrás tuya empujándote hacia delante.
Sonríe, y si no puedes, seré tu payaso, seré el circo entero, lo prometo.
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