No sé en qué momento decidiste aparecer otra vez, pero te agradezco tanto que lo hicieras.
Ni si quiera recuerdo cĂłmo fue aquella primera conversaciĂłn despuĂ©s de tanto, pero estoy segura que simplemente tenĂa que pasar. Hoy te confieso que minutos antes de volver a vernos despuĂ©s de tanto tiempo, pensaba que la conversaciĂłn serĂa rara y que probablemente querrĂa irme a casa lo antes posible. Pero no fue asĂ. Me equivoquĂ©.
Hablamos hasta que se hizo tarde, nos pusimos al dia de todos los dĂas que nos habĂamos alejado. La conversaciĂłn era la misma que hacia años atrás, como si nada.
¿Sabes quĂ©? Ese mismo dĂa, en el trabajo, la ansiedad casi me mata. Y ese mismo dĂa, tĂş me abriste una pequeña ventana a la luz.
Sin darte cuenta, me sacaste del bucle interminable de llantos y dolor que sentĂa. Me hacĂas reĂr hasta que me doliese la tripa, me sacabas de mi mundo por un rato, me hacĂas sentirme querida.
Sin darte cuenta has hecho tantas cosas por mi, me has abierto las puertas de tu vida, me has puesto una silla más en el bar con tus amigos, me has sacado de casa mil veces salvándome de un llanto seguro, me has cuidado en todo momento, y lo has hecho demasiado bien.
Sin darte cuenta, me has ayudado a sanar. Me has devuelto las ganas de seguir. Me has dado todo, sin pedir nada. Y eso te honra. Y eso me hace quererte cada dĂa un poquito más.
Me alegro de estar escribiendo esto, porque esto significa que el que nos conociĂ©semos por fortuna en aquel infierno de trabajo, estaba destinado a pasar. No fue casualidad. Fue lo que tenĂa que ocurrir. Porque tiempo despuĂ©s, la vida nos tenĂa preparado algo más divertido.
Me has demostrado tanto en tan poco tiempo, que no me alcanza la vida para devolvértelo todo. Tan solo espero estar a tu lado y poder ayudarte a evadirte tanto como necesites. Espero ser parte de tu proceso, como tú lo fuiste del mio.
No tengo idea de quĂ© nos tiene preparado ahora la vida, pero estoy ansiosa por vivirlo todo y que estĂ©s ahĂ.
Te quiero mucho,
y aunque no me lo digas todo lo que me gustarĂa, tus actos siempre hablan por ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.