Tú puedes.

Dicen que la vida es un camino; y hay momentos en los que solo quieres dejar de andar.
Pero, ¿por qué no intentarlo? ¿por qué no seguir adelante?
Quizás solo sea un mal día, mal mes, o mal año, incluso sólo sea una mala racha.
Pero, te aseguro que hay cosas maravillosas allí delante.
Si te rindes ahora, si dejas de andar, nunca sabrás todo lo que te esperas, vivirás con la duda y el miedo siempre.
Recuerda que 'el que no arriesga, no gana.'
Vamos, sigue adelante, no te rindas, te aseguro que tú puedes.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

¿Llorar de felicidad? Con ella aprendí que sí se puede.
526 kilómetros; 526 palabras.
Podría empezar diciendo que cada puto kilómetro que me separa de ti multiplica por 100 mis ganas de abrazarte, de comerte, de rozar tus labios después de verte sonreír. Y entonces me quedarían 493 palabras.
493 momentos, los que te quiero dar. Quiero que pienses un momento, uno único, pero que sea conmigo. Que lo pienses, que lo sueñes, que vivas por y para él, y sobre todo, quiero que me lo digas. Quiero que me digas qué tanto sueñas hacer conmigo. Quiero hacer todos tus sueños realidad, quiero ser el motivo de tu sonrisa, quiero que sonrías cuando te mire a los ojos y cuando te agarre de la mano.
Ahora quedan 412 palabras; 412 sentimientos. Día que pasa, día que quiero más de ti. Día que pasa, día que te siento más dentro de mí. Día que pasa, día que más enamorada estoy de ti. Pero sobre todo, día que pasa, día que más sentimientos nacen en mí.
362 palabras me quedan para hablar de tu sonrisa. ¿Acaso puedo describir el cielo en solo 326 palabras? Cada vez que te miro sonreír descubro cosas nuevas en ti. Siempre te he dicho que tu sonrisa es pequeñita, pero no sabes lo grande que eres tú por dentro.
313 besos. Es irónico este número, si pudiese plasmar en un número todos los besos que quisiera darte, debería pasarme la vida dibujando numeritos. No te he besado aún, es cierto. Pero, si me haces sentir tantísimas sensaciones solo cuando me sonríes por cam, ¿qué será cuando me beses?
264 peleas. Dime, ¿qué coño es una pareja sin peleas? Lo ‘bonito’ de una relación son las reconciliaciones. Nos quedan muchas peleas, muchos baches y muchas caídas, pero cuanto más tiremos de la cuerda, más fuerte se hará.
226 diferencias. Somos tan jodidamente diferentes, pero tanto… ¿y qué? Eso es lo bueno. Si fuésemos iguales todo sería muy monótono. Lo que más me gusta de nuestra relación es que podemos pasar de hablar de una cosa a otra completamente diferente. Podemos estar matándonos a insultos y luego soltarnos un ‘’te amo’’. Podemos estar horas sin hablarnos, que las dos nos vamos a echar de menos mutuamente.
158 despertares, los que te quiero dar, los que quiero vivir contigo.  Que quiero… Sueño, sueño con levantarme un día y ver tu rostro dormido a mi lado, y que me despierte otro día y lo vuelva a ver, y así todos y cada uno de mis días.
110 caricias. Permíteme que mis manos rocen cada milímetro de ti, cada poro de tu piel… Permíteme contar todos y cada uno de los lunares de tu cuerpo. Permíteme que haga de tu espalda mi carretera y que mis manos junto con mis besos sean quienes la recorran.
Y con todo esto, quedan 63 palabras las cuales debería utilizar para darte las gracias. Gracias, gracias por sacarme de la mierda. Gracias por demostrarme que el amor sí existe. Gracias por hacer que Patri vuelva a mí. Gracias por enseñarme a dejarme llevar, sin miedos, sin preocupaciones. Gracias por haber hecho que mi corazón vuelva a sentir. Pero sobre todo, gracias por devolverme la felicidad.
0… 0 kilómetros. Ojalá que pronto.

Mi vida comenzó a ser vida, cuando tú, apareciste en ella, Patri.

1 comentario:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.