Tú puedes.

Dicen que la vida es un camino; y hay momentos en los que solo quieres dejar de andar.
Pero, ¿por qué no intentarlo? ¿por qué no seguir adelante?
Quizás solo sea un mal día, mal mes, o mal año, incluso sólo sea una mala racha.
Pero, te aseguro que hay cosas maravillosas allí delante.
Si te rindes ahora, si dejas de andar, nunca sabrás todo lo que te esperas, vivirás con la duda y el miedo siempre.
Recuerda que 'el que no arriesga, no gana.'
Vamos, sigue adelante, no te rindas, te aseguro que tú puedes.

martes, 21 de julio de 2015

reír ante todo.

Muchos os tomáis la vida muy en serio,
otros la muerte.
Unos os reís de la vida,
otros de la muerte.
Bueno en mi caso, es lo segundo.
Me gusta reír;
reír por estupideces, reír sin razón alguna, reír de las cosas aunque aún duelan, reír si algo va mal, reír pensando que todo pasará, reír hasta de la misma muerte pensando que así la provocaré antes, reír ante las adversidades, reír por gusto, reír por aburrimiento, reír y reír sin nadie que pueda pararlo.
Antes solía gustarme llorar; 
y vaya que si lloraba, a cualquier hora, hasta que mis ojos se llenaban de ojeras de cada noche llorada, hasta que estaban tan rojos que el color de mi pupila ya no se distinguía, lloraba y lloraba. Lo más mínimo me afectaba y si algo me molestaba o daba rabia simplemente lloraba.
Llegó un momento en mi vida en el que no sé si me quedé sin lágrimas, o quizás el dolor era tan  grande que me obligó a cambiar. Y sí, el dolor me cambió. Me acostumbré a él. 
Ahora el dolor y yo vamos de la mano por ahí riendo, porque ya no queda nada más que eso;
reír a carcajadas aunque duela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.