Sentirse vacía,
sola,
marginada,
rota,
frágil,
dolida,
sin esperanzas,
traicionada,
sin razones para seguir,
sin fuerzas con la que luchar.
Sentir que caiste en aquello que tanto te costó salir,
sentir que tu dolor es más grande que tu alma,
sentir ese peso sobre tus hombros,
sentir que es un paso hacia adelante y veinte hacia atrás,
sentir que te traicionaste rompiendo a otra persona,
sentir que eres un cero a la izquierda,
sentirte basura,
sentir que tienes una puta etiqueta en la frente que pone ''usar y tirar'',
sentir millones de cosas, todas dolorosas,
pero hay una, una que duele por encima de cualquiera;
haberle roto, haber roto su sonrisa, su alma, sus ganas de vivir,
haber destrozado lo único que te hacía sentir viva y todo por haber querido arriesgar por esa gilipollas que no valía ni para permanecer en mi vida,
haber estropeado la confianza por un capricho de mierda que no duró ni dos días,
haber sufrido cada noche llorando la partida de aquella persona que lo dió todo sin miedo de perderlo y a la que hice perder por mi estúpido comportamiento.
Qué rabia, que impotencia, que asco sentirme así.
Ahora por lo menos sé lo que valgo, sé que soy una gran mierda a la que todo el mundo debería pisar.
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