En el amor, unas veces se gana, y otras se pierde.
Pero yo gané aquel día que entraste en mi vida sin llamar a la puerta.
Gané todo lo que alguien pudiera desear.
Gané a la guerra interna que me estaba matando.
Gané tu amor, y gané todo a mi alrededor.
Sigo ganando cada día que pasa.
Y es que amor, nunca siento lo mismo, porque cada día siento algo nuevo y distinto,algo que crece a paso de gigante.
Déjame ser tu heroína de ese cómic que lees todos los días.
Déjame ser la rima de tus poemas.
Déjame ser el viento que te despeina cada mañana.
Déjame ser todo eso que siempre deseaste tener en tu vida.
Me matan estos nervios, me están matando las ganas de abrazarte, de darte mi calor, de que te quejes del frío que hace solo para que te abrace y estar así toda la tarde.
Que se ponga el sol, y nosotras de la mano todavía estemos caminando por las calles de Madrid.
Solo quiero enseñarte que la distancia nunca fue un muro entre nosotras.
Ese abrazo que tanto anhelo, ese abrazo que reunirá todas mis partes destrozadas y las unirá formando una, formándome a mi, a quien realmente soy.
Estaba perdida, perdida entre el fuego, entre llamas que poco a poco me consumían, pero que con tu amor conseguiste apagar y salvarme.
'Te encontré cuando menos te buscaba pero cuando más te necesitaba'.
Cada vez menos.
Cada vez te siento más y más cerca.
Mi última cosa es darte las gracias por haber cumplido tu promesa, por seguir aquí, a mi lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.