Hacía tanto tiempo que no me sentía tan viva.
Hacía tanto tiempo que no me sentía tan bien.
Hacía tanto tiempo que no me sentía así de libre.
Pero sobre todo, hacía tiempo que no me daba todo tan igual.
Que no sé aún como lo haces pero consigues calmarme de manera exagerada. Hablar contigo y que nadie ni nada a mi alrededor me afecte.
Quizás sea exagerado, o ellos lo quieren ver como exagerado, pero un día sin tí, es un año de lluvia y nubes.
Te juro, por lo que más quiero en el mundo (que eres tú, mi niña) que jamás había sentido todo esto que me haces sentir tú. Cada día que pasa, me doy cuenta de que la distancia no es ninguna barrera ni excusa para no tenerte. Porque te siento tan cerca, y eres tan real, que hay veces en las que siento tus caricias sobre mi piel.
No sé como conseguiste volverme loca, pero lo hiciste, y mírame, no puedo estar un maldito segundo sin ti, porque me desespero, me siento vacía.
Tu sonrisa, llena mi vida de vida. Tus ojos iluminan todo esta oscuridad. Tu risa, calma todo este ruido de mi alrededor.
He intentado y seguiré siempre haciéndolo expresar esto que siento, pero es tan increíble que las palabras no alcanzan.
Te amo como jamás pensé que podría amar y te necesito como la Tierra necesita al Sol; para existir.
Tú puedes.
Dicen que la vida es un camino; y hay momentos en los que solo quieres dejar de andar.
Pero, ¿por qué no intentarlo? ¿por qué no seguir adelante?
Quizás solo sea un mal día, mal mes, o mal año, incluso sólo sea una mala racha.
Pero, te aseguro que hay cosas maravillosas allí delante.
Si te rindes ahora, si dejas de andar, nunca sabrás todo lo que te esperas, vivirás con la duda y el miedo siempre.
Recuerda que 'el que no arriesga, no gana.'
Vamos, sigue adelante, no te rindas, te aseguro que tú puedes.
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